El “día de muertos” como se le conoce, es una tradición de México y otros países de América Latina. Se festeja los días 1 y 2 de Noviembre. Es una tradición con orígenes prehispánicos en las culturas Maya, Totonaca y Mexica entre otras. Está costumbre también coincide en el calendario con la celebración católica de “Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos”.

Durante la festividad se acostumbra crear altares dedicados a los familiares ya difuntos, adornados con flor de cempasúchil o cempaxúchitl, frutas, comidas y dulces tradicionales de la región, así como alguno u otro licor de la preferencia en vida del familiar fallecido. También se asiste a los camposantos en dónde se encuentran los restos de los seres queridos para visitarlos y llevarles ofrendas como en los altares. Se tiene la creencia que las ánimas de los familiares llegarán a compartir nuevamente con los vivos, los sabores y colores de los que disfrutaban en vida con la familia.

Es tradición también que algunas personas escriban las famosas “calaveritas”; rimas o versos satíricos que representan epitafios humorísticos de personas vivas. También, las calaveras de dulce y el rico pan de muerto.

En Poza Rica, el día de muertos es una tradición muy arraigada, por lo que los amigos del Sindicato de los Trabajadores del Petróleo de la República Mexicana en su Sección 30 nos alagaron con una muestra de creatividad, honor y respeto por las tradiciones mexicanas y de la región Huasteca.

Observamos a los compañeros del Departamento de Vigilancia quienes crearon un hermoso altar, además de un rico chocolate que nos brindaron.

De igual forma, pudimos disfrutar de otro bonito altar que incluye una representación de ánimas de una pareja, creado por los compañeros de Informática con mucha creatividad.

Ya es tradición anual en Poza Rica estos maniquís representando diversos personajes y oficios de la vida cotidiana que pasaron a mejor vida.